Aprende a limpiar y conservar las brochas

Consulta nuestra guía sobre cómo respetar el medio ambiente a la hora de limpiar y conservar las brochas.

  1. ¿Estás inmerso en un trabajo de pintura y quieres que las brochas se conserven bien por la noche? De ser así, no es necesario que las limpies en profundidad. Solo tienes que envolver el cabezal de las brochas y los rodillos en film transparente o guardarlos herméticamente en una bolsa de plástico. Utiliza cinta adhesiva para sellar por el mango y guárdalos en un lugar seco hasta dos días.

  2. Cuando termines de pintar, es hora de limpiar en profundidad las brochas y los rodillos. En primer lugar, elimina la máxima cantidad de pintura que puedas.

  3. Si has utilizado pintura a base de agua, solo tienes que poner la brocha o el rodillo en remojo en agua tibia durante unas dos horas. Sécalos con un paño limpio y guárdalos en un lugar seco hasta que los vuelvas a usar.

  4. ¿Utilizas pinturas con base de disolvente? Vierte un poco de producto de limpieza con base de disolvente (lo podrás comprar en cualquier ferretería) en un recipiente pequeño y presiona con la brocha sobre las paredes del recipiente para que el producto penetre en la base de las cerdas. Ponla en remojo durante unas dos horas, sécala con un paño limpio y guárdala en un lugar seco hasta que la vuelvas a usar.

  5. No debes tirar el disolvente por el fregadero, así que cuando termines de limpiar las brochas, tapa el recipiente y déjalo durante 24 horas. Cuando la pintura repose en el fondo, puedes echar lo que queda de disolvente limpiador en la botella para volver a utilizarlo. Deja que la pintura se seque por completo en el recipiente antes de desecharla. Procura que el recipiente sea lo más pequeño posible para no utilizar mucho disolvente, ¡el planeta te lo agradecerá!

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