Llena tu hogar de color de cinco formas sencillas

Dale vida a tu espacio con toques de colores luminosos.

Realza un espacio neutro con una pizca de azul eléctrico

Aunque solemos pensar que el azul es un color relajante, añadir tan solo un toque de un azul eléctrico más luminoso y atrevido a una habitación puede estimular los sentidos y darte un chute de energía.

Añadir un toque de un azul llamativo a tu espacio es fácil; este tono queda bien con casi todos los colores, sobre todo con neutros como el blanco y el gris. Prueba a incorporar unas pinceladas de un azul fuerte en complementos textiles o accesorios, tales como una alfombra en cobalto, una lámpara que destaque en aguamarina o un par de cojines en azul eléctrico.

Transmite calidez con unos toques insospechados de rojo

Los tonos vivos de rojo, como el escarlata, el carmesí y el baya aportan sensación de energía y caldean el ambiente de tu espacio, mientras que los tonos oscuros y suaves de rojo como el burdeos y el granate dan un aire lujoso y cálido.

A veces es difícil que el rojo vivo quede bien en espacios grandes. Un buen modo de utilizar este tono sin recargar la habitación es aplicarlo en lugares pequeños y poco habituales, como dentro de un hueco, en estanterías o dentro de armarios.

Los tonos oscuros de rojo son fabulosos para destacar una pared, especialmente cuando se combinan con neutros fríos como el blanco (cualquier tono), grises rosáceos pálidos y marrones naturales suaves.

Alegra el día con un precioso tono amarillo

Si lo que buscas es un color que te levante el ánimo, el amarillo es el tono perfecto. Los amarillos luminosos y ácidos como el limón y el chartreuse funcionan de maravilla a la hora de contrastar con los neutros en una habitación, sobre todo si se usan en lugares poco habituales, como el ribete de una ventana, los marcos de las puertas o el interior de estantes y estanterías.

Los amarillos oscuros, como el mostaza y el dorado, no llaman tanto la atención como los tonos vivos, pero son igual de cálidos. Estas tonalidades intensas cobran vida cuando se combinan con el gris marengo y adquieren frescura cuando se asocian con un blanco luminoso.

Evoca un oasis de paz con verdes frescos y vívidos

Si quieres que tu casa rezume frescura y energía todo el año, prueba a añadir a tu combinación de colores neutrales toques de un verde oscuro e intenso, como el helecho, bosque o verde azulado. Atrevidos y a la vez sutiles, estos tonos son ideales para dar sensación de tranquilidad en dormitorios, salas de estar y habitaciones infantiles.

Para espacios de más ajetreo como la cocina, donde se desborda energía, prueba a añadir unas pinceladas de un tono verde más vivo. Si buscas un look moderno, mezcla un poco de esmeralda con un tono blanquecino o crea un acabado más sutil combinando varias tonalidades de verde, como un verde agua pálido para las paredes y un verde azulado más intenso para destacar algún elemento o para los accesorios.

Despierta tu creatividad con un toque de naranja cálido

El naranja, un tono vigoroso, vibrante y que levanta el espíritu, es un color atrevido que llena de energía positiva cualquier espacio. Si se utiliza como resalte, el naranja vivo queda mejor cuando se combina con tonos blanquecinos cálidos como el marfil, beis y crema, o neutros más oscuros como el chocolate, pizarra o gris medio.

Si lo que quieres es un look atrevido, prueba a combinar un naranja vivo con dorado brillante para crear un efecto de colores en bloque llamativo y espectacular. También queda de maravilla asociado con abundante blanco y tonos madera cálidos, como el roble.